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Mesa de Redacción

Publicado el: 31 de agosto, 2026

Bautista pone el debate político sobre la mesa

Enrique Yasser Pompeyo

En tiempos donde la política suele confundirse con el ruido, las descalificaciones y las alianzas de ocasión, resulta interesante que desde el Congreso de Veracruz surja un llamado a recuperar algo tan elemental como la congruencia.

Esteban Bautista Hernández, presidente de la Junta de Coordinación Política, puso el dedo en una de los comportamientos más visibles de la política: los acercamientos entre actores que durante años han protagonizado fuertes confrontaciones y que, llegado el momento electoral, parecen descubrir de pronto que pueden caminar juntos.

El legislador morenista no cuestionó el derecho de nadie a reunirse. Su señalamiento va más allá: la ciudadanía tiene derecho a saber qué hay detrás de esas alianzas y cuál es el proyecto que las sustenta.

“Hay que ser congruentes en la vida y, sobre todo, cuando eres servidor público”, expresó Bautista. Ahí está, quizá, el punto más importante de su mensaje.

Una democracia saludable necesita oposición, pero también necesita oposiciones serias, consistentes y con propuestas. 

No basta con señalar al adversario o construir discursos basados exclusivamente en el rechazo. 

La competencia política debería servir para presentar alternativas y convencer a los ciudadanos de que existe un camino diferente.

En ese sentido, las palabras del presidente de la JUCOPO tienen una lectura positiva: obligan a los partidos de oposición a mirarse hacia dentro y preguntarse qué proyecto quieren ofrecer a Veracruz.

Bautista Hernández hizo además una lectura particular del escenario que enfrentan las distintas fuerzas opositoras. 

Habló de las dificultades del PRI, del perfil conservador que mantiene el PAN y de la búsqueda de liderazgo que observa en Movimiento Ciudadano. 

Más allá de coincidir o no con su diagnóstico, lo relevante es que coloca sobre la mesa la interrogante: ¿qué quieren representar los partidos de oposición ante los ciudadanos?

La respuesta no puede reducirse a una suma de personajes, apellidos o intereses electorales. Si algo demanda la sociedad es claridad.

Aquí aparece otro elemento de sus declaraciones: su rechazo a las acusaciones de persecución política. 

Bautista Hernández defendió la autonomía de la Fiscalía General del Estado y recordó que incluso integrantes de Morena han enfrentado procesos. 

Su argumento busca marcar distancia entre las decisiones de las instituciones encargadas de procurar justicia y los intereses partidistas.

En una democracia, precisamente eso debe exigirse: que las instituciones actúen conforme a la ley y que cualquier señalamiento sea respaldado con pruebas, no únicamente con declaraciones políticas.

El mensaje de Esteban Bautista, visto desde una perspectiva más amplia, parece ser una invitación a elevar el nivel de la discusión rumbo al próximo proceso electoral. 

Menos confrontación personal y más propuestas; menos alianzas construidas por conveniencia y más proyectos capaces de explicar qué quieren hacer por Veracruz.

La oposición, por supuesto, tiene todo el derecho de cuestionar al gobierno y buscar alternativas. Pero también tiene la responsabilidad de convencer. Para convencer no basta con decir “no”; hay que explicar qué sí.

Ese podría ser uno de los grandes retos del próximo proceso electoral: que la competencia no se defina únicamente por quién logra golpear más fuerte al adversario, sino por quién consigue presentar la propuesta más convincente para la ciudadanía.

En ese escenario, las palabras de Bautista Hernández tienen un mérito: abren el debate sobre la calidad de la política y la necesidad de congruencia.

Al final, serán los ciudadanos quienes tengan la última palabra. Serán ellos, desde las urnas, quienes determinen cuáles proyectos consideran auténticos y cuáles perciben como simples acuerdos de coyuntura.

enriquepompeyo@hotmail.com

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