×

Mesa de Redacción

Publicado el: 30 de agosto, 2026

La regiduría como campo de batalla

Enrique Yasser Pompeyo

En política, los fracasos electorales no siempre concluyen cuando se cuentan los votos, en ocasiones se llevan al cabildo, a las sesiones públicas y a la dinámica cotidiana del Ayuntamiento. 

Por citar un ejemplo. En el Pueblo Mágico de Coatepec, el caso de la regiduría sexta comienza a plantear interrogantes acerca de los límites entre la actividad política, la fiscalización y los intereses de grupo.

Mariel López López, actual regidora sexta y quien llegó a esa posición como suplente, se encuentra hoy en el centro de una discusión política que va más allá de su desempeño “individual”. 

Detrás de su figura aparece inevitablemente el nombre de su esposo, Benedicto Fernández Mota, quien, como se recordará fue candidato a la presidencia municipal por Acción Nacional.

“Bene”, como lo conocen en Coatepec, obtuvo 3 mil 616 votos, equivalentes al 12.2083 por ciento de la votación, en una elección en la que la candidatura morenista encabezada por Nacho Luna logró una ventaja considerable. 

A más de un año de aquella contienda, en los círculos políticos locales persiste la percepción de que aquella derrota todavía tiene consecuencias de la relación entre algunos actores opositores y la actual administración municipal.

Una de las versiones que circulan en los pasillos del Ayuntamiento apunta a que, durante los primeros meses de la administración, se le ordenó a la saliente regidora Adaliz Colorado Lozada, “donar” parte de su salario a la suplente y esposa del panista. Se habla presuntamente de 20 mil pesos mensuales libres de impuestos destinados.

Posteriormente, Adaliz dejó la regiduría y la posición fue ocupada por su suplente, Mariel López López. Ese cambio alimenta nuevas lecturas políticas y coloca a la actual regidora bajo la lupa.

En las sesiones de cabildo abiertas al público, Mariel López asume una postura supuestamente crítica, pero sus compañeros ediles, hasta de oposición, la exhortan a trabajar y dejar temas personales en discusiones que deben ser centradas para el beneficio de la población, como la demanda de un sector: regularizar pagos de comerciantes del Mercado Municipal. 

Una regiduría no debe convertirse en extensión de una campaña electoral que ya terminó o está por comenzar, pero anhelando otro cargo público, tal vez, para su esposo perdedor de una alcaldía. 

En Coatepec, la política municipal necesita dejar atrás la lógica de la revancha electoral. Ahora corresponde demostrar, desde el cabildo, quién tiene propuestas, quién tiene argumentos y quién entiende que representar a la ciudadanía implica mucho más que levantar la voz, grabar una sesión o seguir un guion político.

enriquepompeyo@hotmail.com

Share this content:

Publicar comentario