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Mesa de Redacción

Publicado el: 26 de agosto, 2026

Las mujeres, protagonistas de la defensa del voto rumbo a 2027

Enrique Yasser Pompeyo 

En tiempos en los que la participación ciudadana parece más necesaria que nunca, hay una fuerza que puede marcar una diferencia decisiva rumbo a las elecciones de 2027: las mujeres.

Ese es uno de los planteamientos que dejó Rosario Robles durante su visita a Veracruz, al hablar de la construcción de una Red Nacional de Defensa de México y del Voto, una iniciativa que busca involucrar a ciudadanos y ciudadanas en la vigilancia y acompañamiento del próximo proceso electoral.

Más allá de las diferencias partidistas, hay un elemento especialmente valioso en esta propuesta: reconocer que la democracia no se defiende únicamente desde los partidos, sino también desde las calles, las colonias, las comunidades y las secciones electorales. 

Ahí las mujeres tienen una experiencia y una capacidad de organización extraordinarias.

La idea de construir una estructura de mujeres en todo el país —a la que Robles se refirió como una red de “comadritas”— puede convertirse en uno de los rostros más cercanos y participativos de esta movilización ciudadana. 

No se trata solamente de acudir a votar, sino de informarse, organizarse, observar y participar.

Las mujeres conocen de primera mano lo que sucede en sus comunidades.

Saben qué preocupa a sus vecinos, qué necesidades existen en sus colonias y cuáles son los problemas que muchas veces no aparecen en los discursos políticos. 

Esa inteligencia territorial puede transformarse en una poderosa herramienta de participación democrática.

De cara a 2027, la gran oportunidad está precisamente en pasar de la inconformidad a la participación; de la conversación en redes sociales a la organización en el territorio; y de la preocupación por el futuro del país a una ciudadanía activa y responsable.

La Red Nacional de Defensa del Voto puede ser, en ese sentido, un puente entre la sociedad civil y la vida política. 

Si ese puente logra incorporar de manera amplia a las mujeres, estaremos ante una participación ciudadana mucho más plural, cercana y representativa.

La democracia no pertenece exclusivamente a los partidos ni a los políticos. Pertenece a la ciudadanía. Y las mujeres tienen mucho que aportar.

Rumbo a 2027, el reto será convertir esa voluntad en organización, vigilancia y participación pacífica. 

Si algo demuestra la iniciativa planteada por Rosario Robles es que las mujeres no quieren ser espectadoras del proceso electoral: quieren estar en primera fila, participar y ayudar a construir el futuro democrático de México.

Quizá ahí esté una de las mejores noticias: cuando las mujeres se organizan, la democracia gana ciudadanía.

enriquepompeyo@hotmail.com 

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