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Mesa de Redacción

Publicado el: 6 de marzo, 2026

Ambulantaje: consulta popular y cero tolerancia 

Enrique Yasser Pompeyo 

En Coatepec se ha abierto un debate que no es nuevo, pero sí cada vez más urgente: qué hacer con el comercio ambulante en el centro del Pueblo Mágico. 

El ambulantaje en Coatepec no surgió de la noche a la mañana. 

Durante años se fue expandiendo hasta ocupar calles, banquetas y espacios públicos, muchas veces ante la falta de regulación o la permisividad de administraciones pasadas. 

Hoy el problema ya no es sólo económico o social: también es urbano, turístico y de orden público.

Por un lado, están los comerciantes establecidos que pagan renta, impuestos y servicios, y que desde hace tiempo denuncian una competencia desigual. 

Por otro lado, están decenas de familias que encontraron en la vía pública una forma de sobrevivir ante la falta de empleo formal.

Hay voces ciudadanas que plantean la posibilidad de realizar una consulta popular para decidir el rumbo de este fenómeno.

A la par, habitantes exponen que se debe aplicar “cero tolerancia” ante quienes violentan las leyes y los reglamentos.

La idea de una consulta popular puede parecer, a primera vista, una salida democrática: que sea la ciudadanía la que decida si el ambulantaje debe permanecer, regularse o retirarse del centro histórico. 

La medida de “cero tolerancia” suena contundente, pero también exige claridad. 

Si el objetivo es recuperar los espacios públicos, entonces debe existir un plan integral: reubicación, diálogo con los vendedores y una estrategia de ordenamiento que evite que el problema simplemente se traslade a otra calle.

La experiencia en muchas ciudades demuestra que retirar ambulantes sin ofrecer alternativas solo provoca que el fenómeno reaparezca semanas después.

Coatepec vive además una circunstancia particular: su identidad turística. 

El centro histórico, su gastronomía y su tradición cafetalera son parte de la imagen que atrae visitantes. Cuando el comercio informal crece sin control, esa imagen se deteriora.

Por eso la consulta, más que un mecanismo para delegar la decisión, debería servir como un espacio de discusión pública sobre el tipo de ciudad que quieren los coatepecanos. 

Un centro ordenado, sí, pero también una economía local que no deje a nadie fuera.

El verdadero reto es lograr orden sin generar injusticia.

Y en ese equilibrio se juega buena parte del futuro del corazón de Coatepec. 

enriquepompeyo@hotmail.com

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