×

Mesa de Redacción

Publicado el: 29 de julio, 2026

Del discurso a la acción: el reto del bienestar animal en Veracruz

Enrique Yasser Pompeyo 

La firma del Convenio de Coordinación para el Bienestar Animal entre la Secretaría de Medio Ambiente, la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente y la Fiscalía General del Estado representa una señal alentadora para Veracruz. 

Que las instituciones encargadas de proteger el medio ambiente y procurar justicia unan esfuerzos para atender los casos de maltrato animal es, sin duda, un paso en la dirección correcta.

Sin embargo, la experiencia demuestra que los convenios, por sí solos, no transforman la realidad. 

Su verdadero valor radica en la capacidad de las instituciones para convertir los compromisos en acciones concretas, oportunas y medibles.

En Veracruz, como en gran parte del país, el maltrato animal continúa siendo una situación cotidiana. 

Perros y gatos abandonados, animales víctimas de violencia, especies silvestres traficadas ilegalmente y casos que permanecen impunes forman parte de una realidad que exige mucho más que buenas intenciones. 

Cada denuncia que no recibe seguimiento debilita la confianza ciudadana y envía el mensaje de que la vida animal sigue siendo un asunto secundario.

Por ello, el convenio anunciado adquiere relevancia porque reconoce que la protección animal no corresponde únicamente a una dependencia, sino que requiere coordinación institucional. 

La participación de la Fiscalía permite fortalecer la investigación de los delitos; la Sedema aporta la visión de conservación y bienestar; mientras que la Procuraduría Ambiental puede actuar con medidas preventivas y administrativas que eviten daños mayores.

Pero el desafío no termina ahí. La protección de los animales también depende de la participación de los municipios, que son la primera autoridad a la que acuden los ciudadanos. 

Contar con reglamentos actualizados, centros de atención dignos, campañas permanentes de esterilización y programas de adopción responsable sigue siendo una tarea pendiente en muchas regiones del estado.

De igual manera, la sociedad tiene una responsabilidad ineludible. El bienestar animal no se construye únicamente mediante sanciones, sino a través de una cultura de respeto. 

Educar a niñas, niños y jóvenes sobre el cuidado de los animales significa formar ciudadanos más sensibles, conscientes y comprometidos con todas las formas de vida.

Diversos estudios han demostrado que existe una estrecha relación entre el maltrato animal y otras expresiones de violencia social. 

Combatirlo no solo protege a los animales; también fortalece la convivencia comunitaria y promueve una sociedad más empática y respetuosa.

Hoy, el Gobierno del Estado envía un mensaje positivo al impulsar este mecanismo de coordinación. 

Ahora corresponde demostrar que la colaboración institucional puede traducirse en investigaciones más rápidas, sanciones efectivas y atención oportuna para los animales en situación de riesgo.

Los veracruzanos estarán atentos. Porque la verdadera medida del compromiso con el bienestar animal no será la firma de un documento, sino la cantidad de vidas protegidas, de casos resueltos y de ciudadanos que recuperen la confianza en que la ley también ampara a quienes no tienen voz para defenderse.

El reto está planteado. Que este convenio no sea un acto protocolario más, sino el inicio de una política pública permanente que coloque al bienestar animal como un componente esencial de una sociedad más justa, más responsable y, sobre todo, más humana.

enriquepompeyo@hotmail.com

Share this content:

Publicar comentario